Mensaje de una Bacteria que contiene la Memoria

del Origen del Planeta Tierra. Muy importante

para el momento que estamos viviendo.

(Desierto de Atacama)

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Hoy quiero contarles una experiencia personal que siento amerita para esta

situación que estamos viviendo todos.

Hace ya unos años, más exactamente en 2014 tuve la maravillosa oportunidad de

ser invitada al Laboratorio de Microorganismos Extremófilos de la Universidad de Antofagasta, en la costa del desierto de Atacama en Chile. Una de las investigadoras de este importante Laboratorio; Bernardita Valenzuela a quien le estoy sumamente agradecida por su invitación, fue quien me llevo para enseñarme una de sus

investigaciones que realizaban, recientemente había estado en una pasantía en la

N.A.S.A. y acababa de llegar, ella se dedica a la microbiología.

Su investigación principal en ese momento era investigar microorganismos que

viven en condiciones extremas, es decir donde podríamos asumir que nada puede

vivir, como un sistema caliente (50 y 84ºC), sin oxígeno y más de 4 mil metros de

altitud sobre el nivel de mar. Estos microorganismos eran de interés para

investigadores de la N.A.S.A. por la posibilidad de encontrar ambientes como estos

en otros planetas. Este ambiente es el campo geotermal El Tatio, el más grande de

suramérica y el 3ero más grande del mundo. En sus barros hirvientes naturales,

surgen continuamente agua hirviente a 85 grados centígrados, estas parecen venir

de muy profundo en las capas de la tierra, con aparatos especiales ellos cultivan

bacterias y además pueden acceder a su material genético. Además en las orillas de

estos ambientes se pueden ver a simple vista un florecimiento de diversos colores

anaranjados, rojizos y púrpuras, estas pueden ser de diferentes desde los

centímetros hasta metros de cobertura. Por su amor a las altas temperaturas, a

estos microorganismos se las denomina Termófilos, sí como el termo donde

guardamos al agua para el mate.

Ella tomó dos bacterias que estaban en una cámara de cultivo, una a 60 y otra a 80

grados centígrados y con técnicas especiales podían mantenerlas almacenadas en

bajas temperaturas. Luego que me surgió de sus Registros Akashicos compartirle

lo que ella necesitaba para continuar con su investigación, insistió en traerme una

de las bacteria termófilas que tenía almacenada en un freezer a 80 grados bajo

cero. Su deseo era que yo pudiera aportarle desde mi conexión con los Registros

Akashicos algo que ayudará en su investigación, ya que esta bacteria en especial

me decía ella que pertenecía al género de bacterias termófilas más antiguas

encontradas en el planeta.

Esto lleva a pensar, si en el material genético de estos organismos podría existir

algún vestigio de la información sobre EL ORIGEN DEL PLANETA TIERRA.

Microorganismos de esta especie se han aislado en otros lugares del planeta, entre

6 o 7 en todo el planeta, cada una posee algunas particularidades genéticas únicas.

Las investigaciones con estos microorganismos son amplias y con sus aplicaciones

lo mismo pasa. Pero pensar en la información que almacenan en su memoria

genética para vivir en condiciones ambientales tan extremas y mantenerse durante

la evolución de la vida en un planeta en continuo cambio, sin alterar su especie

podría ser muy interesante, no sólo para los científicos. Particularmente estas

bacterias al ser seres vivos, no importa el tamaño ni sus posibilidades, deben

interactuar con lo que ocurre a su alrededor. Para esto, las herramientas

contenidas en su material genético son claves, para la interacción con el ambiente

y para reparar posibles daños en su estructura base. Muchas de estas herramientas

moleculares pueden convertirse en importantes aplicaciones en biomedicina,

diagnóstico y biotecnología que nos permita tener un mejor pasar.

Fue para mí un honor poder aportar desde mi corazón, desde mi alma cual era el

mensaje.

La idea es conocer su potencial para continuar con vida a pesar de la temperatura,

los cambios en todos los niveles de la existencia en el planeta, a pesar de todo ella

continúa con vida desde el origen del planeta !!

Después de ello investigué a solas y con lectores avanzados en Uruguay, para

aportar a la investigación de esta bióloga que en su humildad abrió la puerta a

escuchar la voz del alma.

Después de esta experiencia que les he comentado, de forma resumida, lo que más

deseo compartir con ustedes es el mensaje que esta bacteria tan añeja casi como el planeta me entregó y yo pude escuchar de mi manera, recordemos que la intuición no tiene palabras, que cada humano puede decodificar a su manera lo que la intuición nos brinda.

Fueron muchos mensajes pero el que más recuerdo que me quedó grabado fue:

“ELLA, LA BACTERIA NO SE RESISTE A NADA, SE ADAPTA A TODO, ACEPTA TODO, NO JUZGA POR LO TANTO NO LUCHA, Y AL ENTREGARSE NO SE DETERIORA, NO

SE DESGASTA, NO SE ENFERMA, NO SE MUERE.”

Esto es en resumen su mensaje más importante y siento que en este momento tan

conflictivo y confuso, es interesante tener en cuenta este mensaje, si les gusta y lo

sienten compartan besos a todos y gracias por recibirlo!

 

Este es el aporte desde la percepción de la Bióloga Bernardita Valenzuela: 

Las microorganismos requieren hacer un uso eficiente de su energía, más aun

cuando están viviendo en un ambiente donde los recursos no abundan y todo

parece ir en contra de la vida. Las bacterias termófilas no pueden crecer en bajas

temperaturas, pero se han logrado mantener casi sin alteración genética durante la

historia de la vida en el planeta. ¿Cómo lo hacen? gracias a estrategias contenidas

en su material genético, en su esencia, aquí van manteniendo las herramientas que

les permiten sobrevivir y mantenerse en diferentes ambientes. La energía se

optimiza para tomar lo necesario y ser un ente activo en la vida comunitaria, en los

ambientes extremos la comunidad lo es todo. Y no se desgasta en hacer todo sola.

Incluso tienen muchos genes encargados de estar haciendo una constante revisión

y reparación de su material genético.

El mensaje es muy simple, pero efectivo:

  1. No olvidar lo que nos define por esencia, lo que nos hace ser quienes somos.
  2. Buscar siempre nuevas herramientas o estrategias que nos permitan cuidarnos y

crecer en estos tiempos donde la vida se hace cada día más difícil.

  1. Aprender a que sin la comunidad no podemos ni cuidarnos ni crecer, debo ser

un ente que contribuya al crecimiento y cuidado del resto de mi comunidad.

  1. Hacer una constante revisión de mi yo interno, de esencia, no nos podemos

permitir errores que destruyan mi lo que soy o que hagan perder algún pilar de los

que me definen, o incluso de lo que quiero llegar a ser.

Y por último, a no detenerse¡ cuando las condiciones no nos permiten crecer

mucho o estamos bajados (melancólicos, tristes o con poca energía) entonces

debemos centrar la poca energía en hacer una revisión interna, en reflexionar, en

dormir, en cuidarnos y sanarnos. Cuando tengamos las condiciones adecuadas

nuevamente, a crecer y llenarnos de herramientas para contribuir al crecimiento y

cuidado de vida de los demás y de la evolución natural de la vida en el planeta.

Agradezco de todo corazón a la Bióloga Bernardita Valenzuela por su invitación y por compartir su sabiduría.

 

Alicia Soto Ayala 

 

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